Foto: Carlos Juárez / Dporteando Web
Por: David Villagarcia
Querétaro, Querétaro, México a 18 de julio de 2026 – El sábado pasado, Querétaro recibió al Club América en el Estadio Corregidora en un encuentro que dejó sensaciones encontradas para el conjunto albiazul. Más allá del resultado, el equipo dirigido por Esteban “Chino” González mostró una idea de juego clara durante varios lapsos del partido, aunque volvió a evidenciar el problema que ha acompañado al club en los últimos torneos: la falta de contundencia frente al arco.
Desde el inicio, Gallos Blancos se plantó sobre el terreno de juego con un esquema 4-2-3-1, buscando competir de tú a tú ante uno de los planteles más fuertes del fútbol mexicano. El primer tiempo fue sumamente disputado, con pocas libertades para ambos equipos. La posesión del balón se peleó intensamente en el medio campo y las llegadas de peligro fueron escasas.
La principal apuesta ofensiva de Querétaro fue explotar la velocidad de Jean Unjanque mediante trazos largos a la espalda de la defensa azulcrema. Precisamente el atacante tuvo la oportunidad más importante del primer tiempo, cuando apareció completamente solo dentro del área chica para rematar de cabeza. Sin embargo, el contacto con el balón no fue el adecuado y la oportunidad terminó desperdiciándose, dejando escapar una ocasión que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
Para la segunda mitad, el compromiso cambió por completo de intensidad. El juego se volvió mucho más ríspido, con constantes contactos físicos, reclamos y varios momentos de tensión entre ambos equipos. América comenzó a generar mayor sensación de peligro, mientras Gallos respondía con orden e intentaba aprovechar los espacios al contragolpe.
El momento que cambió el ambiente en el Corregidora llegó cuando el árbitro señaló un penal a favor del conjunto visitante tras una mano de Diego Reyes, quien dentro de la barrera levantó el codo e interceptó el disparo. La decisión arbitral provocó un conato de bronca entre jugadores de ambos equipos antes de la ejecución.
Cuando parecía que América tomaría ventaja, apareció uno de los momentos más emocionantes de la noche. Henry Martín cobró de forma deficiente desde los once pasos y Guillermo Allison respondió con una extraordinaria atajada para mantener el empate. La reacción del guardameta desató la euforia en las tribunas y mantuvo vivo a Querétaro en el encuentro.
Sin embargo, cuando el empate parecía encaminado, apareció el talento individual. En los minutos finales, Isaías Violante sacó un potente disparo que dejó sin posibilidades a Allison y significó el 1-0 definitivo para el Club América.
Tras recibir el gol, Gallos intentó reaccionar y el partido también dejó noticias importantes para el futuro del equipo. Se produjo el debut de tres de sus nuevos refuerzos: Enzo Giménez, Pau Víctor y Juan Martínez “Mono”, este último apenas con 16 años de edad y considerado una de las jóvenes promesas con mayor proyección dentro del fútbol mexicano. Aunque el tiempo fue limitado, su ingreso despertó expectativa entre la afición queretana.
El esfuerzo no fue suficiente y Querétaro terminó sufriendo su primera derrota del torneo. Más allá del resultado, el funcionamiento dejó aspectos rescatables en lo defensivo y en la intensidad competitiva, aunque también confirmó que la asignatura pendiente sigue siendo transformar las oportunidades en goles.
Al finalizar el encuentro, en conferencia de prensa, Esteban “Chino” González reconoció que su equipo necesita mejorar la contundencia frente al arco rival. El estratega aseguró ser consciente de esa carencia y afirmó que trabajará para encontrar la mejor versión de cada uno de sus futbolistas a lo largo del torneo.
Gallos Blancos dejó claro que puede competir ante rivales de jerarquía. Ahora, el siguiente paso será convertir ese esfuerzo en resultados, porque en la Liga MX los buenos momentos rara vez alcanzan si no vienen acompañados de eficacia frente al arco.