Estadio Victoria, Aguascalientes. Viernes 16 de octubre de 2026 — Jornada 12, Apertura 2026. Por Xavier Barraza
Qué noche para estrenar camiseta la que le tocó vivir a Javier Orantes, el portero juvenil que el cuerpo técnico mandó al arco con la ilusión a tope de hacer su debut soñado en Primera División. El chico, canterano de la casa, con el corazón a mil por hora y las ganas de comerse la cancha. Pero el futbol, que no perdona a nadie, ni a los novatos ni a los veteranos, le tenía lista una bienvenida de las que duelen.
Cinco minutos. Solo cinco minutos duró la inocencia. Milton Valenzuela mandó el centro desde la izquierda, la defensa necaxista no logró despejar bien y Ryan Mmaee apareció como un fantasma en el área chica para empujarla al fondo. Orantes se estiró todo lo que pudo, llegó cerca, pero no lo suficiente. Primer gol en contra en su primer partido, antes de que se calentaran los motores. El VAR revisó, confirmó que todo estaba en regla y el 1-0 quedó firmado en contra.
Llegó el minuto 67 y la oportunidad de oro para los Rayos: Valenzuela vio la segunda amarilla y el Atlas se quedó con diez hombres. Más de veinte minutos con uno más en la cancha, todo a favor para buscar el empate. Pero el Necaxa no supo aprovecharlo: no llegó el disparo certero, no llegó la jugada armada, no llegó la reacción que pedía la hinchada. Y como dicen bien en el barrio: quien no aprovecha, paga.
Y pagaron caro. Ya en los descuentos, vino el golpe definitivo. Un saque de esquina, la marca se durmió y Manuel Capasso cabeceó con autoridad para sellar el 2-0. El Atlas se llevaba los tres puntos, subía a 21 y se afianzaba como sublíder, el mejor visitante del torneo. Mientras tanto, el Necaxa se quedaba estancado con apenas 9 unidades en 12 jornadas, hundido en la parte baja de la tabla.
Se viene la jornada doble y para el Necaxa es visitar a las Chivas y recibir a Juárez. Y para el Atlas sera doble jornada en casa primero recibiendo al America (por el liderato) y después al Puebla