Equipo chico, paciencia chica.
Aguascalientes, Ags. 12 de septiembre de 2026 por: Xavier Barraza
El Club Necaxa decidió ponerle punto final al paso de Martín Varini por el banquillo de los Rayos. El uruguayo de 35 años ya no es más director técnico, y la noticia cayó como balde de agua helada… bueno, en realidad no: hacía semanas que se veía venir.
Mediante su cuenta oficial —sin grandes discursos ni agradecimientos de esos que se usan para quedar bien— el club informó que Varini y su cuerpo técnico dejan de formar parte de la institución. El comunicado de prensa parecia un copy-page de comunicados anteriores solo cambian el nombre del cesado en turno.
Todo se precipitó el viernes por la noche en Puebla. Derrota 1-0 con gol en el tiempo de agregado, de esos que duelen en el alma. El Necaxa peleó, aguantó, y se lo llevaron al final. Esa caída fue la gota que derramó el vaso, o mejor dicho: la sexta jornada sin conocer la victoria. Seis partidos sin ganar, ocho puntos en ocho jornadas. Los números no mienten, y en el fútbol moderno, tampoco perdonan.
Varini llegó con cartas credenciales muy buenas: venía de hacer maravillas con los Bravos de Juárez, clasificándolos a Liguilla con un equipo de presupuesto modesto. El Necaxa se ilusionó, lo trajo en diciembre de 2025 pensando que tenía al hombre indicado. Pero el fútbol tiene memoria corta y exigencias largas: 30 partidos dirigidos, 8 ganados, 7 empatados y 15 perdidos. Una efectividad de apenas 34.4%. Esos números no le sirven a nadie, menos a una directiva que cada torneo vende a sus mejores jugadores y espera milagros con lo que sobra.
Ahora esperar al nuevo DT, que tambien sera de medio pelo, y entiendase de la mejor manera; el equipo no tiene un presupuesto amplio para buscar a alguien con peso y trayectoria, que deje atras el discurso de “Vengo a dar lo mejor para tratar de enderezar el barco”.