Aguascalientes, 26 de agosto de 2026 por Xavier Barraza
Bajó el interruptor. Apagó la luz que iluminaba su rincón en el estadio Victoria. Sin aspavientos, sin ruido innecesario. Jesús Monreal cerró por siempre su etapa en Necaxa y emprende el camino hacia el norte: su traspaso a Tigres UANL es una realidad, y los Rayos se quedan con el recuerdo encendido, pero sin su presencia sobre el césped.
La transferencia de Ricardo Saúl Monreal Morales se concretó el 26 de agosto de 2026 mediante la compra definitiva de sus derechos federativos por parte de Tigres UANL al Club Necaxa, por un valor aproximado de 2 millones de dólares; el delantero mexicano, de 25 años y nacido en Zacatecas, firmó un contrato por cuatro temporadas con su nuevo club, mientras que Necaxa conserva un porcentaje sobre una eventual venta futura del jugador.
No hay fichajes confirmados inmediatamente tras la venta de Monreal. La directiva encabezada por Martín Varini tiene disponible el ingreso de la operación para reinvertir, pero a esta fecha no se ha hecho oficial ningún refuerzo nuevo que cubra la baja del delantero.
Existe la posibilidad de que sumen un jugador adicional aprovechando también un fallo favorable en el TAS (por el caso Milton Giménez/Club Banfield de Argentina) que les reportará ingresos extra de aproximadamente 2.5 millones de dólares, lo que abriría margen económico para incorporar piezas antes del cierre del mercado, sin nombres concretos revelados todavía.
Los refuerzos que ya tenía registrados Necaxa para este torneo (Facundo Gutiérrez, Kaiky Naves, Matías Espíndola, Juan Pablo Torres, entre otros) se concretaron antes de la operación con Tigres, no como consecuencia de ella.
Lo que dejó en casa
Llegó para quedarse y se fue dejando huella imborrable. En más de 80 partidos oficiales defendiendo el escudo rojo y blanco y 138 partidos en su carrera, transformó esfuerzo en alegría:
- ⚽ 12 goles
- 🅰️ 9 asistencias
Las cifras dicen mucho… pero no lo suficiente sobre lo que entregó en cada pelota dividida, en cada recuperación, en cada vez que se echó al equipo al hombro cuando las cosas se ponían cuesta arriba. Se ganó el cariño de la gente a pulso, siendo ese jugador que uno señala y dice: “ese sí juega con el alma”. A la afición Aquicalidence no le queda mas que ver como se va su delantero y esperar quien entrara al quite.