Por: Xavier Barraza | Fecha: 17 de agosto de 2026 | Lugar: Estadio Victoria, Aguascalientes
Anoche en el Estadio Victoria, el Necaxa creyó tener todo servido en bandeja de plata: jugaba en casa, dominaba el partido y, encima, su rival se quedó con diez jugadores por más de media hora. Parecía historia escrita: remontada segura y tres puntos en la bolsa. Pero nadie le avisó al León que debía obedecer el guion. La Fiera sufrió, aguantó y le dio la vuelta a los planes de los Rayos de la forma más dolorosa posible: ganando 1-2 y dejando a toda la afición local con la boca abierta y las manos vacías.
A los 27 minutos, llegó el golpe que nadie esperaba. Una confusión en la defensa local, Luis Jimenez sale a cortar un pase filtrado, pero el portero novato del rayo pagó carísimo su falta de experiencia y Daniel Arcila apareció solo; esondiendole la bola, como si estuviera entrenando y empujó el balón con calma fría y puso el 0-1. El Estadio Victoria se calló de golpe.
En el segundo tiempo, el Necaxa salió con todo buscando el empate, pero la cosa se puso color de hormiga para la visita, al minuto 61. Rodrigo Echeverría se fue con todo por la espalda de un rival, el árbitro fue al VAR, revisó la jugada y Roja directa.
Cinco minutos después, la justicia pareció llegar. A los 66′, Matías Espíndola apareció en el área rival como por arte de magia, recibió y empujó la pelota al fondo de las redes: 1-1.
A los 72′, Juan Pablo Domínguez agarró el balón en su propia cancha, arrancó como si se le fuera la vida en ello, dejó a dos rivales en el camino, le llegaron otros dos que no pudieron quitarle el balón y soltó un zapatazo esquinado pero lento, sin embargo fue más lento el lance del arquero que nuevamente es factor para que la esférica ingresara a la portería. ¡1-2!
“Supimos sufrir juntos y ganar a pesar de todo”, dijo Daniel Arcila tras el partido.